Ayer fui al
Homecenter. Compré una
parrilla (sólo la rejilla), un pack de
balones de gas para la cocinilla
y un
colchón inflable. Como se darán cuenta, me voy de camping. El tema es que en la caja me ofrecen bolsas para llevar mis compras y digo que no, total
la parrilla sirve de bandeja y puedo llevar todo sin usar bolsas tan contaminantes.

Lo curioso viene después: saliendo del local, junto con muchas otras personas que sí ocupaban bolsas,
el guardia de la salida me detiene (sólo a mí), me pide la boleta y
revisa uno por uno los productos que compré. Claro, algo había de sospechoso si cargaba los productos ¡sin llevar bolsa!

Esta historia me deja dos importantes moralejas:
1. falta mucho para que la gente deje de ocupar bolsas plásticas que luego tira a la basura, mientras el medio ambiente paga la cuenta. Obvio, si
lo "normal" es ocupar bolsas plásticas.
2. si alguna vez llego a robar algo del Homecenter, procuraré robar también una bolsa, meter las cosas dentro de la bolsa y así pasar desapercibido. Lo malo de todo esto es que aparte de hacer un mal a Homecenter, de pasada le haré un mal al medio ambiente que no tiene culpa de que me dedique a una vida poco honesta.
Grandísima reflexión Joaquín. Lamentablemente estamos lejos de considerar a las bolsas plásticas como un daño. De hecho: más bolsas -> más compraste -> más plata tienes -> más deseable como persona -> más bacán -> tu opinión vale más -> más "quiero ser como él"... y sigue
ResponderEliminarY por ejemplo, ¿qué pasa cuando yo compro un Rolex? Ahí sí que soy bacán, pero ¿lo llevaría en bolsa?
ResponderEliminarNo entiendo, en ese caso mucha gente diría "ohhhh, yo quiero ser como él, él ve la mejor hora del mundo" y sin embargo, nunca usé una bolsa.