lunes, 29 de septiembre de 2008

Relato oscuro de Jason el subgerente (Parte 4.75 y final)

Los dos juntitos aleteaban al mundo mientras se abrazaban mirando el cielo. Eran el uno para el otro. Se querían y ayudaban a sobrevivir en un ambiente adverso e inhóspito… Llevaban mucho tiempo sin comer, aleteaban ya sin fuerzas, y los corroía un hambre voraz cuando (por fin) llegó don Quio a alimentarlos.

Eran dos gallinuelas de Santo Tomás (una especie endémica de Cuba) que inexplicablemente habían llegado a hacer su nido en los tubos de aire acondicionado de la corporación.
Irónicamente, los conductos desembocaban justo a un costado de la oficina del mandamás Eustiquio del Campo y había sido éste el primero en verlos entrar cuando eran recién pichones, hace ya casi un año.
En un principio, don Quio mandó a llamar a empresas desparasitantes para que, con tóxicos químicos, intentaran sacar “estos pájaros de mierda que no me dejan trabajar”. Sin embargo, al pertenecer a una especie tan única y rara en el país, nadie había podido matar a los inocentes pajaritos.
Después de un tiempo, el napoleón contemporáneo había terminado aceptando y queriendo a los polluelos, y se autoconvenció que ellos eran un regalo divino para acercarlo a sus raíces campestres ya tan lejanas.

Salomónicamente, siempre un minuto antes de empezar la jornada laboral, don Quio se encaramaba en un piso, para llegar a la ventana más alta de su espejada oficina. Por ahí dejaba caer lombrices, chanchitos de tierra, semillas, pepas o cualquier cosa que tuviera preparada para sus queridas gallinuelas. Éstas las recibían justo a la entrada de los tubos de aire acondicionado y estaban siempre ahí, puntuales y hambrientas.


Esta vez, Eustiquio venía llegando tarde a su oficina después de una impostergable y extra-ordinara reunión de directorio a primera hora, pactada para anunciar los despidos, a raíz del escándalo del día anterior.
Figuraba el chiquilín secretamente encaramado y tirando el último raspado de su desayuno de avena quaker (era todo lo que había podido conseguir esa vez) cuando de súbito y sin siquiera golpear la puerta, entró el guatón Retamales corriendo con un par de sobres azules en la mano.


Que lo disculpara don Quio pero acá estaban las copias de los despidos que había pedido urgente. Que no se enojara por su interrupción pero se había apurado al máximo en el trámite. Que nunca había ido al centro y vuelto con tanta celeridad… Que le dolía el haber tenido que entregarles un sobre azul a tan bellas personas don Quio. Que Nolita Bastidas había recibido el sobre llorando, callada y tranquila. Que con el otro sobre tuvo muchos más problemas don Quio, es que Lorna Huamán sí que no lo esperaba. Que lo había tratado de guatón de mierda a él y de traidor al chiquilín. Que eso sí que sonaba feo pues don. Que rompió el primer sobre, pero que el repuesto lo había firmado y ya estaba todo en orden. Que le dejaba las copias y se retiraba inmediatamente. Que si le permitía una pregunta con mucho respeto: Que ¿Qué hacía ahí parado en ese piso mi señor?... que si necesitaba limpiar la ventana él se ofrecía a llamar a la gente del aseo en un segundo.


Después de la tremenda revuelta que había significado su osadía con Juan José, Jason estaba, solo y triste, mirando por la ventana de su oficina de subgerente. El día anterior había sido de profundos cambios en su vida. Habían despedido a su gran y única amiga por su culpa. Él, miedoso a perder su puesto al que se aferraba como una niña a las faldas maternas, no se había atrevido ni siquiera a preguntar por qué… ni mucho menos a ayudarla. Se sentía el “maricón más maricón de todos” y que había hecho una mariconada que le había costado una amistad para siempre… Mientras reflexionaba muy triste, vio un par de pájaros extrañísimos pasar volando (llenos de júbilo) por el frente de su ventana. Estaba contemplándolos cuando, por alto parlante, anunciaron que todos debían interrumpir sus actividades por 5 minutos… don Quio iba a dar un discurso para la corporación entera.


El chiquilín campestre fue escueto, lacónico pero muy enérgico: Que en la corporación estaban estrictamente prohibidos los actos inmorales y Nolita Bastidas había cometido uno de ellos. Que su cómplice Lorna Huamán había sido desafectada por la misma causa que Nolita. Que nadie se preocupara que el caso ya estaba cerrado y no se realizarían más despidos. Que pasando a un tema mucho más positivo para el futuro de la corporación, llamaba al estrado al nuevo gerente de la compañía, un hombre que llevaba años y desde muy joven trabajando en la empresa: Juan José Munizaga (ex revolucionario, ex hippie, ex techo para Chile, ex presidente del centro de alumnos, ex idealista, ex ignaciano... ex subgerente)


Jason corrió a su oficina y lloró en secreto. La pena profunda de no ser el nuevo gerente, se le mezclaba extrañamente con la alegría de escuchar las palabras de don Quio descartando otro despido en la compañía. Había estado guardando su angustia por correr la misma suerte que su ex amiga.
Ahora estaba completamente confundido. Estaba tan seguro, como que le gustaban los hombres, que don Quio estaba muy al tanto de su envalentonamiento con Juan José. ¿Por qué entonces habían echado a Nolita y Lorna?

Pasó el tiempo… y con él los días de confusión. Después de un largo caminar por profundas incertidumbres, Jason llegó a la fe y terminó creyendo que el mismísimo Señor le había dado la gran oportunidad de permanecer en la corporación. De ahora en adelante, dejaría su vida licenciosa, congelaría absolutamente su inclinación sexual y se abocaría completa y únicamente a lo mejor que sabía hacer en el mundo: Trabajar en la corporación… iba a pelear el puesto de gerente con más energías y ánimo que nunca. Estaba dispuesto a trabajar 20 horas al día y 7 días a la semana por su nueva-única razón de ser…….





Preocupado porque por primera vez iba a llegar tarde a alimentar a sus pajaritos, don Quio entró serio y decidido a la extra-ordinaria reunión de directorio. Necesitaba explicar las decisiones que había tomado para la corporación (que implicaban un par de expulsiones que ocurrirían en paralelo a su exposición ante los directores):
“Señores, ha habido un escándalo de proporciones en la empresa. Jason, subgerente corporativo 3, se le fue pa’ encima a Juan José Munizaga, dejando clara su condición sexual (oculta desde que lo contratamos). En el escándalo está involucrada Nolita Bastidas como cómplice… todo esto me fue informado por la espía Lorna Huamán. Es la primera vez en muchos años de contrato, que Lorna notifica algo de este estilo. Ante la delicadeza de las circunstancias, creo que debemos actuar rápido y eficientemente. Pero señores, quiero ser enérgico en expresarles que además tenemos una oportunidad única para arreglar los índices de desempeño en la corporación.
Nolita lleva poco tiempo trabajando con nosotros, pero en cuanto llegó, nuestro índice de rendimiento ha bajando notablemente. Sospecho que se debe a sus infartantes curvas que tienen desconcentrados a los machos trabajadores, por lo que esta es la oportunidad de despedirla sin indemnización alguna. Sí señores, sé que alguna vez impulsé su contratación porque pensaba que su belleza sería un aliciente a los trabajadores a trabajar con más fuerzas… El hecho concreto que es que será expulsada en las próximas horas.
Por otra parte, todos sabemos el talento y potencial de un trabajador como Jason. Todos sabemos también, que hace tiempo el directorio estaba al tanto de su homosexualidad y vida licenciosa, gracias al impecable informe de levantamiento de perfiles que la consultora McPavez nos hizo después de un día de campo remoto, en el que yo sospeché de varios de nuestros trabajadores. En aquella oportunidad McPavez tituló “Soltero maduro, maricón seguro” un informe extenso (con fotos y vídeos) donde espiaron a Jason en actitudes muy reñidas con la moral y buenas costumbres que la corporación profesa. Aún así, en esa oportunidad decidimos que Jason siguiera haciendo carrera con nosotros, y ocultamos todas sus mariconadas para seguir gozando su talento… Decidimos también, que lo más alto que podía llegar en la empresa era el puesto de subgerente (condición que ahora ostenta) por lo delicado que resultaría tener a una persona de esas características en un cargo más importante que ese. Señores, creo que Jason aún puede seguir entregando mucho en la corporación y nos conviene mantenerlo en su cargo.
Propongo lo siguiente: Desvincular de la empresa a Lorna Huamán. Ha demostrado ser una pésima espía, aparte de ser ahora muy peligrosa sabiendo la condición de Jason.
Por otro lado, Juan José Munizaga tiene en su informe de levantamiento de perfiles (también hecho por Mc Pavez) la posibilidad de llegar a ser gerente. Como él también sabe de la condición y actos de Jason, propongo comprar su silencio eterno a cambio de un ascenso.
Junto a lo anterior, tenemos que tratar de que Jason se motive profundamente a seguir trabajando con nosotros, y es más, el muy colibrí tiene que creer a cada segundo que la posibilidad de ser gerente, está siempre latente. Así podrá seguir aportando a la corporación por mucho tiempo.
Finalmente señores, tenemos que reclutar nuevos talentos jóvenes porque Jason y Juan José ya han tocado techo”




:::::::::::::::FIN:::::::::::::::::::::

Diseño-novedoso-de-Biblia de la semana

lunes, 22 de septiembre de 2008

Carrito de compra


Hace mucho tiempo el hombre creaba o buscaba por sus propios medios todo lo que necesitaba para sobrevivir (y no sobrevivía por mucho tiempo). Después empezó a intercambiar, y así el compañero cazador le cambiaba un zorro por unos kilos de leña al leñador. Pero se hizo muy complicado el intercambio, porque a veces el leñador no quería comer zorro sino pescado.. y entonces el cazador tenía problemas para obtener leña. Le faltaba información para saber si había algún pescador que necesitara un zorro para así poder entregarle pescado al leñador a cambio de madera (uff).
Luego inventamos la plata... al principio eran unas semillitas escasas, después fue oro u otras cosas así hasta que llegamos a los actuales billetes que se intercambiaban en los mercados temporales donde iban los productores al tener lista su producción. Después (o quizás al mismo tiempo) aparecieron las tiendas, que compraban a los productores y solo se dedicaban a vender. La gente iba entonces a las tiendas. Después aparecieron los supermercados, que reunían cosas de distintas tiendas (carnicería, panadería, pescadería, etc...) Después, aparecieron los Malls, que reunían supermercados con tiendas de ropa y de fotografía. Toda esta reunión de cosas era importante porque la manera en que la gente podía saber qué es lo que había disponible era ir a un solo lugar, pues ya no tenía tiempo de visitar al cazador, al pescador, al recolector, etc.
Ahora tenemos internet, que junta fácilmente información de distintos lugares. Las mismas "tiendas" han aprovechado y se hacen páginas web replicando sus modelos, incluso se habla de un "carrito de compras" virtual.

Mi pregunta es, ¿Qué habría pasado si hubiéramos tenido internet justo antes de que aparecieran las tiendas? ¿A la luz de eso, podríamos inventar un sistema mejor de intercambio, donde los productores se lleven la gran tajada y no los revendedores?

miércoles, 17 de septiembre de 2008

Mensaje-de-celular de la semana

Este mensaje está rebueno.

Probablemente al encargado de escribir el mensaje le dijeron algo así: "oye Jaimito, tenemos que mandarle el mensaje a los morosos... las encuestas dicen que tenemos una mala imagen corporativa, ¿por qué no te mandas un mensaje que sea buena onda? Así no caemos tan mal".

Bueno, éste fue el resultado.

lunes, 15 de septiembre de 2008

domingo, 14 de septiembre de 2008

Pasatiempo-de-oficina de la semana

Zapatillas de la semana

Video de la semana

Este sí que sí... se pasó!

Ahora es oficial: Lucho Jara e Iván Valenzuela quieren volarle la raja a Soledad Onetto.

viernes, 12 de septiembre de 2008

miércoles, 10 de septiembre de 2008

El chiste de la semana

Humor especial, lo sé. Pero me revolqué de la risa con este chiste, a propósito del Gran Colisionador de Hadrones LHC.

Fuente: FayerWayer

Strategy of Giving

No lo he leído, pero me suena que nos servirá mucho para entender cómo dar el enfoque correcto a las empresas: para recibir más, hay que dar más.


Ojo que el libro practica lo que predica: lo puedes bajar GRATIS!

domingo, 7 de septiembre de 2008

Relato oscuro de Jason el subgerente (Parte 4)

Con el correr del tiempo, Jason y Nolita se habían hecho íntimos amigos. Después del episodio amoroso, se fueron acercando y ahora parecían dos cotorras femeninas a las que se les veía siempre juntas cacareando. Como dos buenas amigas, ya habían tenido su corazón abierto y se conocían todos sus secretos: Jason le había revelado su tortuosa vida privada (jales con chocapic al desayuno, locas noches en maricotecas, encuentros gay casuales, etc) y Nolita lo había aburrido con su vida fome y plana; muy contrastante con su cuerpo lleno de curvas.

A decir verdad, Nolita ya sabía de la homosexualidad de Jason antes que éste se la revelara. Cuando se dieron el beso que los amistó para siempre, Nolita se sorprendió porque Jason nunca la apretó y agarró la cintura con apetito erótico (como lo habían hecho todos los hombres con los que alguna vez se relacionó). La práctica decía que antes del beso, todos los hombres eran amables, gentiles, delicados y educados con ella, sin embargo en el momento mismo del ósculo, nadie había podido mantener su comportamiento ejemplar de conquista y todos sucumbían al deseo sexual de estar con una mujer tan suculenta. Sin menospreciar la falta de hambre, la prueba más fehaciente de la homosexualidad de su, ahora, amigo había sido que en pleno intercambio de babas entre ellos, había visto a Jason tocarse sus propias nalgas y estaba casi segura que susurró un nombre compuesto masculino muy despacito…


La “amistad” de Jason y Nolita ya se había convertido en el nuevo rumor preferido de los pasillos corporativos. Más que amistad, los rumores hablaban de un subgerente un poco extraño pero galanazo como ninguno, que había secretamente conquistado a la mujer con que todos los demás trabajadores tenían fantasías. Jason pasó de ser un bicho raro, a un símbolo sexual para las mujeres y un querer-ser para los hombres. Incluso la moda oscura y los ternos completamente negros pasaron a ser costumbre popular en los pisos de la compañía. Más de alguno llegó a usar poleras de David Bowie (igualitas a la que alguna vez había usado Jason en remoto un día de campo) los fines de semana. Todos buscaban ser triunfadores como él. La masa de gente estaba convencida que el nuevo gerente debía ser Jason: un ganador de tomo y lomo.


Juan José Munizaga (ex revolucionario, ex hippie, ex techo para Chile, ex presidente del centro de alumnos, ex idealista, ex ignaciano... hoy con más ganas que nunca de tomar una gerencia) estaba profundamente envidioso de todo lo que estaba pasando en la corporación. Antes Jason era un oscuro e incomprensible personaje y hoy un ganador mucho más aclamado que él… Los rumores del noviazgo con Nolita llegaban incluso al nivel que ésta estaba embarazada y que Jason no quería casarse por tener otra mujer aún más guapa. Y pensar que había sido Juan José el primero en anotar a Nolita. La envidia lo corroía.

De tanto envidiar, se le ocurrió que lo mejor era acercarse al extravagante Jason. Su amistad le daría la oportunidad de aserrucharlo y dejarlo en el nivel que verdaderamente le correspondía. Era la única manera de volver a tener el cetro que el raro de Jason le había quitado...

Cuando Juan José y Jason ya llevaban varios after office y un fin de semana de pesca juntos, Nolita –algo aburrida por haber quedado un poco sola y con ganas de hacerle una broma inocente a su amigo viviendo un amor imposible- cometió el peor error de su estadía en la corporación: mandó un email a Jason con un encabezado de trabajo rimbombante (“Caída de valores en la subgerencia corporativa 3”) pero con contenido de alto calibre (“Jason, Atrévete e insinúate como hombre a tu amor ahora que lo tienes cerca”). Para ella era una bromita inocente...

Lorna Huamán ya estaba desesperada por vengarse de la parejita del momento. Hace algún tiempo había prometido revancha y recién se le había ocurrido la estrategia perfecta para empezar a bajarlos de su nuevo sitial: Mediante el acostarse con un informático, había conseguido intervenir el mail de Nolita y Jason, y hace un tiempo los había estado monitoreando con el sólo fin de encontrar evidencia de su romance y la posible baja de productividad de Jason en su subgerencia. Con eso iría a acusarle a don Quio, y los tortolitos se irían cascando de la empresa. Un día, vio un encabezado que casi la hace llorar de alegría: “Caída de valores en la subgerencia corporativa 3”. Cuando leyó el contenido no entendió nada hasta que llegó el propio Juan José Munizaga a su oficina…

Justo al recibir el mail de Nolita, Jason estaba conversando con Juan José en su oficina. Habían pasado algunas semanas desde que compartían un poco más y Jason ya estaba enamorado como niña de 15 años. Al ver el mail de su amiga, le vino un aire de valentía extraño a su condición: se le fue pa’ encima a Juan José…

Lorna no podía creer lo que estaba escuchando: Juan José le hablaba de algo asqueroso y vomitaba en su papelero, que Jason era completamente maricón, que lo disculpara pero las ganas de devolver lo habían hecho entrar a su oficina buscando un basurero donde echar su vigésimo vómito, que lo iba a matar por maricón, que iba a llamar a los pacos….

Con lo oídos aún rebosantes de placer, no cabía en sí de dicha: tenía pruebas claras de que Jason era maricón, que Nolita era su cómplice y además había conseguido un nuevo aliado. Ya podía ver claramente su nuevo puesto de subgerenta y a Juan José de gerente. Jason y Nolita, fuera.

Rápidamente corrió a un rincón oscuro del piso 20 de la corporación, desplazó un cuadro muy poco llamativo, apretó la clave secreta y buscó el botón rojo que nunca antes había apretado.

- Aló, sí, don Quio. Disculpe que lo interrumpa… Sí, si sé que este mecanismo debí haberlo usado hace años don Quio. Sí, no se preocupe, no le voy a hacer perder su tiempo. No no no, hablo así porque estoy un poco emocionada… voy a ir al grano don Quio: Jason, subgerente corporativo 3, es maricón. Nolita Bastidas es su cómplice en actos poco éticos dentro de la empresa. Le llevo los antecedentes "as soon as posible".

(Los anglicismos eran muy recurrentemente utilizados en la corporación).

::::CONTINUARÁ::::::::::::

lunes, 1 de septiembre de 2008