De fondo se escucha la barra (que vino a repletar el estadio adversario) multiplicarse mientras canta a toda voz. Los que celebran en el centro del campo son los jugadores visitantes. La pena y el dolor de la parcialidad local se refleja en la evacuación masiva de la mayoría del público al escuchar el pitazo final. Despedazados, los jugadores locales (y ex-favoritos) lloran y se lamentan camino a vestuarios. De pronto, un periodista promedio interrumpe a la estrella local... su pregunta es una sóla: "¿Lo catalogarías como un fracaso?".
Pues bien, hay muchos ejemplos de fracaso, acá va uno:
viernes, 5 de diciembre de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario