domingo, 7 de septiembre de 2008

Relato oscuro de Jason el subgerente (Parte 4)

Con el correr del tiempo, Jason y Nolita se habían hecho íntimos amigos. Después del episodio amoroso, se fueron acercando y ahora parecían dos cotorras femeninas a las que se les veía siempre juntas cacareando. Como dos buenas amigas, ya habían tenido su corazón abierto y se conocían todos sus secretos: Jason le había revelado su tortuosa vida privada (jales con chocapic al desayuno, locas noches en maricotecas, encuentros gay casuales, etc) y Nolita lo había aburrido con su vida fome y plana; muy contrastante con su cuerpo lleno de curvas.

A decir verdad, Nolita ya sabía de la homosexualidad de Jason antes que éste se la revelara. Cuando se dieron el beso que los amistó para siempre, Nolita se sorprendió porque Jason nunca la apretó y agarró la cintura con apetito erótico (como lo habían hecho todos los hombres con los que alguna vez se relacionó). La práctica decía que antes del beso, todos los hombres eran amables, gentiles, delicados y educados con ella, sin embargo en el momento mismo del ósculo, nadie había podido mantener su comportamiento ejemplar de conquista y todos sucumbían al deseo sexual de estar con una mujer tan suculenta. Sin menospreciar la falta de hambre, la prueba más fehaciente de la homosexualidad de su, ahora, amigo había sido que en pleno intercambio de babas entre ellos, había visto a Jason tocarse sus propias nalgas y estaba casi segura que susurró un nombre compuesto masculino muy despacito…


La “amistad” de Jason y Nolita ya se había convertido en el nuevo rumor preferido de los pasillos corporativos. Más que amistad, los rumores hablaban de un subgerente un poco extraño pero galanazo como ninguno, que había secretamente conquistado a la mujer con que todos los demás trabajadores tenían fantasías. Jason pasó de ser un bicho raro, a un símbolo sexual para las mujeres y un querer-ser para los hombres. Incluso la moda oscura y los ternos completamente negros pasaron a ser costumbre popular en los pisos de la compañía. Más de alguno llegó a usar poleras de David Bowie (igualitas a la que alguna vez había usado Jason en remoto un día de campo) los fines de semana. Todos buscaban ser triunfadores como él. La masa de gente estaba convencida que el nuevo gerente debía ser Jason: un ganador de tomo y lomo.


Juan José Munizaga (ex revolucionario, ex hippie, ex techo para Chile, ex presidente del centro de alumnos, ex idealista, ex ignaciano... hoy con más ganas que nunca de tomar una gerencia) estaba profundamente envidioso de todo lo que estaba pasando en la corporación. Antes Jason era un oscuro e incomprensible personaje y hoy un ganador mucho más aclamado que él… Los rumores del noviazgo con Nolita llegaban incluso al nivel que ésta estaba embarazada y que Jason no quería casarse por tener otra mujer aún más guapa. Y pensar que había sido Juan José el primero en anotar a Nolita. La envidia lo corroía.

De tanto envidiar, se le ocurrió que lo mejor era acercarse al extravagante Jason. Su amistad le daría la oportunidad de aserrucharlo y dejarlo en el nivel que verdaderamente le correspondía. Era la única manera de volver a tener el cetro que el raro de Jason le había quitado...

Cuando Juan José y Jason ya llevaban varios after office y un fin de semana de pesca juntos, Nolita –algo aburrida por haber quedado un poco sola y con ganas de hacerle una broma inocente a su amigo viviendo un amor imposible- cometió el peor error de su estadía en la corporación: mandó un email a Jason con un encabezado de trabajo rimbombante (“Caída de valores en la subgerencia corporativa 3”) pero con contenido de alto calibre (“Jason, Atrévete e insinúate como hombre a tu amor ahora que lo tienes cerca”). Para ella era una bromita inocente...

Lorna Huamán ya estaba desesperada por vengarse de la parejita del momento. Hace algún tiempo había prometido revancha y recién se le había ocurrido la estrategia perfecta para empezar a bajarlos de su nuevo sitial: Mediante el acostarse con un informático, había conseguido intervenir el mail de Nolita y Jason, y hace un tiempo los había estado monitoreando con el sólo fin de encontrar evidencia de su romance y la posible baja de productividad de Jason en su subgerencia. Con eso iría a acusarle a don Quio, y los tortolitos se irían cascando de la empresa. Un día, vio un encabezado que casi la hace llorar de alegría: “Caída de valores en la subgerencia corporativa 3”. Cuando leyó el contenido no entendió nada hasta que llegó el propio Juan José Munizaga a su oficina…

Justo al recibir el mail de Nolita, Jason estaba conversando con Juan José en su oficina. Habían pasado algunas semanas desde que compartían un poco más y Jason ya estaba enamorado como niña de 15 años. Al ver el mail de su amiga, le vino un aire de valentía extraño a su condición: se le fue pa’ encima a Juan José…

Lorna no podía creer lo que estaba escuchando: Juan José le hablaba de algo asqueroso y vomitaba en su papelero, que Jason era completamente maricón, que lo disculpara pero las ganas de devolver lo habían hecho entrar a su oficina buscando un basurero donde echar su vigésimo vómito, que lo iba a matar por maricón, que iba a llamar a los pacos….

Con lo oídos aún rebosantes de placer, no cabía en sí de dicha: tenía pruebas claras de que Jason era maricón, que Nolita era su cómplice y además había conseguido un nuevo aliado. Ya podía ver claramente su nuevo puesto de subgerenta y a Juan José de gerente. Jason y Nolita, fuera.

Rápidamente corrió a un rincón oscuro del piso 20 de la corporación, desplazó un cuadro muy poco llamativo, apretó la clave secreta y buscó el botón rojo que nunca antes había apretado.

- Aló, sí, don Quio. Disculpe que lo interrumpa… Sí, si sé que este mecanismo debí haberlo usado hace años don Quio. Sí, no se preocupe, no le voy a hacer perder su tiempo. No no no, hablo así porque estoy un poco emocionada… voy a ir al grano don Quio: Jason, subgerente corporativo 3, es maricón. Nolita Bastidas es su cómplice en actos poco éticos dentro de la empresa. Le llevo los antecedentes "as soon as posible".

(Los anglicismos eran muy recurrentemente utilizados en la corporación).

::::CONTINUARÁ::::::::::::

1 comentario:

  1. Cambié un poco la redacción de esta parte ya que no me tenía muy conforme. No ha cambiado el contenido. El próximo capítulo es el final de la saga.

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